¿Qué tiene que ver la silla de comer para el bebé con su nutrición?

Estás pensando en comprar la silla de comer para tu bebé, o quizá ya la tienes y quieres saber si está acorde a lo que debería usar, si es segura o si es más bonita que funcional. Bueno aquí te lo voy a aclarar fácil, con estos consejos desde el punto de vista nutricional.

Imagen: Freepik (Senivpetro).

El proceso de comer, también involucra el entorno en el que están tus hijos, el plato de comida, la compañía, la ropa que usan, el lugar donde comen y por supuesto dónde se sientan a comer. Vamos directo con las consideraciones a las que debes prestar atención sobre la silla de comer para el bebé.


¿Cuándo empezar a usarla?

Normalmente a los seis meses, tu bebé ya está listo para empezar la alimentación complementaria. Recuerda que siempre debes guiarte por el pediatra.


Pero cuando llegue esta etapa, hazle parte del espacio familiar de comida y que sea parte de las rutinas propias de la familia. Entonces las sillas de tu comedor no te servirán para que se siente y comparta los momentos de la comida.

Foto: Freepik.

Lo más necesario

Un estudio publicado en la Revista del Consumidor del Gobierno de México, señala que la mejor opción serían las sillas de plástico frente a las de madera, porque esta se fractura con menos facilidad.

  1. Respaldo totalmente vertical. Nada de inclinaciones para ofrecer comodidad, son peligrosas al momento de tragar alimentos.

  2. Soporte para los pies. Asegúrate que pueda poner los pies, sino debe poder ajustarse al largo de sus piernas. Estas no pueden quedar colgando.

  3. Bandeja removible. Te permitirá retirar con facilidad los restos de comida y limpiar rápidamente, además de ajustar el acercamiento al cuerpo del bebé. Ten en cuenta que la bandeja debe quedar por debajo de su pecho, así observará los alimentos y le será fácil agarrarlos.

  • Arnés y correas de entrepierna resistentes. El bebé debe estar sujetado, pero no apretado, pues inicia el proceso de independencia comiendo, las emociones al palpar nuevas texturas y sabores pueden provocar movimientos bruscos que lo hagan salirse de la silla involuntariamente.

  • Plegado y armado. Prueba siempre el correcto montaje de la silla de comer, hazle presión y muévela como si el bebé estuviera sentado antes de que la use. La seguridad primero.

  • Pendiente a las especificaciones. Los manuales e instrucciones que vienen con las sillas también se pueden consultar por internet, léelas porque con el tiempo, el peso y tamaño de tu bebé se incrementará y debes estar segura que aún la silla le sirve y no representa riesgo.

Seguro te ha pasado que, al sentarte en una silla alta en un restaurante o café sin soporte para los pies, te sientes inestable, insegura, desconcentrada y constantemente buscas estabilidad. Lo mismo le pasa a tu hijo, cuando lo sientas en una silla sin un reposapiés.

Foto: Pexels (ID 5686750).

En caso de que no tengas silla

¡No hay problema, se puede reemplazar! Sigue estos pasos:

  1. Sienta al bebé en tus piernas o en una de ellas y acércate a la mesa del comedor, garantizando que sus brazos queden a la altura de la superficie.

  2. Asegúrate que su espalda quede contra tu cuerpo.

  3. Rodea su abdomen con tu mano y parte de tu brazo, como si fuera un cinturón de seguridad.

  4. Si separas tus piernas, los pies del bebé quedarán apoyados en la silla.

  5. Si no, puedes juntarlas para que las del bebé estén extendidas sobre las tuyas.



 

Foto de portada: Freepik (pch.vector).


Referencias usadas en este blog:

https://solidstarts.com/la-guia-detallada-de-sillas-altas-tronas-para-bebes/


https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/119142/Estudios_Periqueras_52-58_Abril_2010.pdf


https://www.nutricionblw.cl/copia-de-que-leche-le-doy

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