¿Se alimentan mejor los niños que se comen todo?

Actualizado: 6 nov 2021

También creíste, como muchas madres, que un niño bien alimentado es aquel que se come todo lo que se le sirve en el plato; pero en realidad pasa que no es cantidad, sino la calidad de los alimentos lo que primero influye en la nutrición. Aquí te cuento con detalle y te regalo varios tips, para afrontar esas situaciones complicadas en las que la paciencia se pone a prueba y empezamos a preocuparnos porque pensamos que nuestros hijos no están comiendo bien.

Foto: Freepik (gpointstudio).

Que los niños se coman todo, no suele ser una recomendación saludable desde el punto de vista nutricional y de conducta alimentaria. Claro, para niños sanos y sin enfermedades. Así que empecemos por calmar los temores.


Apelemos a la autoregulación, tema que yo refuerzo y explico con detalle en mis consultas, pues los niños tienen un punto de equilibrio en edades pediátricas que les permite regular la cantidad y también la calidad nutricional.


En mi libro ‘Nutrición Con Sentido’ cuento sobre un experimento que se hizo hace mucho tiempo atrás, en el que varios niños fueron adoptados en un orfanato y cada uno de ellos venía con diferentes deficiencias nutricionales, las cuales fueron atendidas por especialistas; pero al momento de la comida se les permitía elegir lo que quisieran de una mesa con 33 alimentos, armar su propio plato y comer lo que quisieran. Luego de un tiempo, al analizar médicamente a cada niño, se detectó que cada uno armaba su plato de acuerdo a sus propias deficiencias nutricionales sin saberlo. Entonces con este experimento se demostró que el ser humano tiene esa posibilidad instintiva de elegir la cantidad y la calidad de los alimentos que necesita.


Foto: Freepik.

¿Pero cómo saber en qué punto de la alimentación intervenir como padres?

Una cosa es comer en exceso y otra es comer muy poco, ambas condiciones no se enmarcan en un correcto comportamiento alimenticio. Entonces así se puede lograr un equilibrio:


- Conociendo el patrón de crecimiento, que como profesionales logramos ver en los controles pediátricos.


- Si el nene come poquito, pero crece en estatura, aumenta de peso, su neurodesarrollo es normal según su edad.


- Y comprobando signos visibles de alguna enfermedad, que se manifiesta a simple vista con síntomas claros.


Constatar esto, significa que su alimentación está cubriendo con los requerimientos y necesidades. Cuando no come, o cuando come mucho y hay características clínicas como bajar de peso a pesar de comer grandes cantidades, sed frecuente, no hay saciedad, se puede pensar incluso que estamos en presencia de una prediabetes o diabetes temprana tipo 1.

Foto: Pexels (Ron Lach).

Si come mucho o come poco, pero el desarrollo va acorde a su edad, no hay de qué preocuparse. No está bien abrirles la boca y obligarlos a comer, menos castigar cuando no se comen todo o premiar cuando sí lo hacen.


Como padres debemos garantizar rutinas de alimentación, orden y cantidad de comidas que debe hacer diariamente. Un niño se seis meses, por ejemplo, de dos a tres comidas al día. Un niño de un año o tres años, debe tener sus cinco comidas diarias. Los aportes de carbohidratos, proteínas y demás nutrientes, que sean los que requiere y que se vayan incrementando según su crecimiento.


Por eso es válido permitirles elegir alimentos, no obligarlos a comer lo que queda en el plato y si pide más de uno de los alimentos, entonces ofrecerles más, pero ojo, poniendo límites o restricciones a los alimentos que hacen daño (ultraprocesados), pero no a una fruta, por ejemplo.


Foto: Freepik (Freepik - gpointstudio).

¡Pregunta!

Elige la que prefieras, pero usa las preguntas para ‘tantear’ cómo va el proceso de alimentación de tus hijos:


¿Te gusta?

¿No quieres más?

¿Tienes más hambre?

¿Te sientes lleno?

¿Quieres comer más?

¿Cuál fue tu alimento favorito del plato de hoy?

¿Quieres postre, o no?

¿Tienes sed o tienes hambre? ¡Ojo que eso suele confundirse muy frecuentemente sin saberlo!


Por favor no des por sentado nada, no supongas nada, así sean pequeños. Hazlos partícipes de las decisiones. Eso hará que a medida que crezcan sean más autónomos al comer, se atreverán incluso a probar alimentos nuevos y todo esto redundará en buena salud, que al final es lo que se busca con la nutrición.


15 consejos para niños que comen mal

1. No forzar a comer.

2. Permitir que elija alimentos.

3. Comer en familia.

4. Permitir que manipule la comida.

5. Ofrecer poca comida.

6. Combinar alimentos que le gustan con aquellos que rechaza.

7. Presentar los alientos de manera atractiva o creativa.

8. Según la edad, permitir que participe en el proceso de cocinar.

9. Dar margen de tiempo para que coma.

10. No ofrecer alimentos diferentes a los del menú del día.

11. Evitar consumo excesito de leche.

12. Evitar castigar o premiar con comida.

13. No usar aparatos digitales o TV al momento de comer.

14. Evitar comidas a deshoras.

15. Tratar de introducir alimentos de forma paulatina en el menú.



 

Foto portada: Freepik.

Fotos del artículo: foto 1 (Freepik - gpointstudio), foto 2 (Freepik), foto 3 (Pexels - Ron Lach), foto 4 (Freepik - gpointstudio).


Referencias usadas en este blog:

https://elpais.com/elpais/2017/05/16/mamas_papas/1494932066_997696.html



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